🍛 Garbanzos al curry con espinacas

Una cena vegana que no se siente como un sacrificio: garbanzos cremosos en una salsa de curry y leche de coco, con espinacas frescas que se marchitan al final. Es una idea práctica para la cena de la semana: una sola olla, ingredientes de despensa y mucho sabor. Además, los garbanzos aportan proteína vegetal y fibra, y la receta se guarda muy bien para el día siguiente.
Ingredientes
- 2 latas de garbanzos cocidos (400 g cada una), escurridos y enjuagados
- 200 g de espinacas frescas
- 1 cebolla grande picada
- 3 dientes de ajo picados
- 1 trozo de jengibre fresco (2 cm) rallado o 1 cdta de jengibre en polvo
- 400 ml de leche de coco
- 2 cdas de pasta o polvo de curry
- 1 lata de tomate triturado (400 g)
- 2 cdas de aceite de oliva, sal, pimienta y cilantro fresco al gusto
Preparación paso a paso
- Calienta el aceite de oliva en una olla grande a fuego medio. Sofríe la cebolla 5 minutos hasta que esté blanda y transparente, removiendo para que no se dore demasiado.
- Añade el ajo y el jengibre y cocina 1 minuto más, hasta que suelten aroma. Incorpora el curry y remueve 30 segundos para que las especias se tuesten y despierten su sabor.
- Vierte el tomate triturado y la leche de coco. Mezcla bien, deja que hierva suavemente y baja a fuego medio-bajo.
- Agrega los garbanzos escurridos, tapa la olla y cocina 15 minutos a fuego lento. La salsa debe espesar y los garbanzos absorber el sabor del curry.
- Añade las espinacas en dos tandas y remueve hasta que se marchiten, unos 2 minutos. Prueba y ajusta la sal y la pimienta.
- Sirve caliente en bowls, con cilantro fresco por encima y acompañado de arroz basmati o pan naan si quieres un plato más completo.
Consejos
- Si usas garbanzos secos, cocínalos antes y guarda un poco del agua de cocción: una cucharada en la salsa le da más cuerpo.
- El curry en polvo varía mucho entre marcas. Empieza con las 2 cucharadas, prueba a los 10 minutos de cocción y añade media más si quieres más intensidad.
- Para una cena más ligera, sírvelo solo con una ensalada verde. Si buscas algo más contundente, el arroz basmati o la quinoa son los acompañamientos que mejor encajan.
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Cremoso, especiado y con proteína vegetal. ¡Buen provecho!
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar garbanzos secos en vez de enlatados? Sí. Remoja 250 g durante la noche y cocínalos hasta que estén tiernos: 40–50 minutos en olla normal, 20 en olla a presión. Queda con mejor textura, aunque la versión enlatada es la que hace que la receta tome 30 minutos.
¿La leche de coco se puede sustituir? Sí, aunque cambia el resultado. La leche de coco da la cremosidad y el sabor suave que equilibra el curry. Si no tienes, puedes usar nata vegetal o yogur natural sin azúcar, añadido al final y fuera del fuego para que no se corte.
¿Qué tan picante queda? Depende del curry que uses. La mayoría de los curries en polvo del supermercado son suaves y el plato queda especiado pero no picante. Si te gusta el picante, añade media cucharadita de chile en polvo con el ajo. Si te pasaste, una cucharada más de leche de coco lo suaviza.
¿Se puede congelar? Sí, y es una de las mejores recetas del sitio para preparar en cantidad. Deja que se enfríe, guárdalo en recipientes herméticos y congélalo hasta 3 meses. Descongela en la nevera y calienta a fuego lento, con un chorrito de agua o leche de coco si la salsa se espesó.
¿Con qué lo acompaño? El clásico es el arroz basmati, que absorbe la salsa sin competir con ella. También va muy bien con pan naan, quinoa o una tortilla integral para recoger la salsa. Si quieres mantener la cena ligera, sírvelo solo en un bowl con cilantro y unas gotas de limón por encima.
¿Las espinacas se pueden cambiar por otra verdura? Sí. La espinaca se añade al final porque se marchita en 2 minutos, pero puedes usar acelgas picadas (necesitan 5 minutos), col rizada sin el tallo duro, o brócoli en floretes pequeños, que se cocina junto con los garbanzos durante los últimos 10 minutos. Lo importante es no cocinarla de más y que mantenga color y textura.
Variaciones para cambiarla sin aburrirte
Este curry es una base, no una receta cerrada. Los garbanzos, el curry y la leche de coco son el corazón del plato, y todo lo demás se puede mover según lo que tengas en la nevera.
- Con batata: añade una batata en cubos junto con los garbanzos y cocina 20 minutos en vez de 15. Aporta dulzor natural que combina muy bien con el curry.
- Versión con lentejas: cambia la mitad de los garbanzos por lentejas rojas, que se deshacen y espesan la salsa. Reduce el tiempo a 12 minutos porque la lenteja roja se cocina muy rápido.
- Toque de limón y cilantro: el zumo de medio limón y un puñado generoso de cilantro fresco al servir levantan todos los sabores. Es el detalle más barato y el que más se nota.
- Con arroz de coliflor: si prefieres una cena baja en carbohidratos, sirve el curry sobre arroz de coliflor salteado en vez de arroz basmati.
- Más proteína vegetal: añade tofu firme en cubos dorados en la sartén, o una taza de edamame junto con las espinacas. El plato sigue siendo vegano y queda aún más completo.


